|
En el futuro podría
ser fácil producir grandes cantidades de un fármaco anticanceroso a
partir de un organismo marino si los resultados de una nueva
investigación resultan satisfactorios, según expertos.
En la actualidad, hay más de una docena de sustancias procedentes de
criaturas marinas en pruebas clínicas, como medicamentos anticancerosos
o antibióticos.
Pero aunque se demuestre su eficacia, existen varios obstáculos para
producir esos medicamentos a nivel industrial. Por una parte, capturar
los organismos, que pueden ser raros, podría dañar el medio ambiente.
Además, las sustancias con posibilidad de fármacos a veces se hallan en
cantidades muy pequeñas en los organismos, lo que haría prohibitivo
económicamente el proceso de recopilación.
Margo Haygood, profesora asociada de biología marina en el Instituto de
Oceanografía Scripps, en La Jolla, California, y sus colegas, están
intentando superar estos obstáculos con las brioestatinas.
Estas sustancias químicas se encuentran en los Bugula neritina,
invertebrados que viven en colonias en los océanos templados alrededor
del mundo.
Los investigadores creen que los B. neritina "empaquetan" sus larvas,
diminutos grupos de células que actúan como semillas para las nuevas
colonias, con una dosis de brioestatinas para prevenir que los peces
depredadores se las coman.
La brioestatina 1, que Haygood llama la "abanderada" de los productos
medicamentosos marinos, está en la actualidad en pruebas clínicas para
varios tipos de cáncer.
Pero producir unos pocos gramos de la sustancia clínica que se necesita
en las pruebas requiere varias toneladas de B. neritina, indicaron los
investigadores.
El equipo de Haygood podría haber encontrado la solución a este
problema. Los investigadores están reuniendo evidencia de que el
organismo en sí mismo no produce las brioestatinas. En vez de eso, una
bacteria que vive dentro de la larva de los Bugula, que los científicos
han denominado Candidatus Endobugula sertula, podría ser la fuente.
Esto produciría en su día brioestatina 1 y otros medicamentos
relacionados con tanto facilidad como producir cerveza, dijo Haygood.
Se podría, simplemente, cultivar la bacteria en cubas y recoger las
sustancias, agregó.
Hasta el momento, sin embargo, Haygood y sus colegas no han podido
cultivar estos microorganismos. "La bacteria lucha contra nosotros a
golpes y a gritos en cada paso que damos", comentó la investigadora.
Pero los científicos se están acercando a la estructura del gen
bacteriano, complejo y de gran tamaño, que ellos creen es responsable
por la producción de brioestatinas.
Una vez que el gen se caracterice y se clone, se insertaría en otro
organismo, como la levadura, para formar una fábrica de producción de
brioestatinas. Se podría manipular entonces el gen para producir otros
medicamentos.
El equipo de Haygood tiene planes de examinar otros simbiontes, nombre
que se aplica a los organismos que viven dentro de otro animal o planta,
como posibles fuentes de medicamentos. |